Análisis literario
Leer rigurosamente una obra literaria significa penetrar en su universo y desmenuzarla cuidadosamente a fin de reconocer los diversos aspectos que la conforman y percibir sus valores literarios En esta etapa previa se trata de entender el texto, teniendo presente que es lo que el autor nos sugiere por un lado y qué nos quiere transmitir por otro, pero siempre con una intención eminentemente estética y poniendo especial atención e los siguientes puntos:
- Género y sub-género
- La estructura, el ritmo narrativo la tensión
- La transición, el tono, la atmósfera, el foco narrativo
- El tema si es trascendente o banal
- El argumento y el tratamiento del conflicto
- La verosimilitud de lo que cuenta
- La claridad en la exposición
- La caracterización de los personajes
- Estilo-Punto de vista
- Si es una obra comercialmente editable o no
Al finalizar el desmembramiento de la obra, conoceremos cuáles fueron los recursos usados, qué intención abrigó el autor al redactarla, cuáles eran sus preferencias y habilidades para la elaboración estructural del universo interno del texto literario. En este momento el lector puede interpretar el anhelo del artista y proceder a juzgar si consiguió plasmar a través del arte verbal su objetivo.
Argumento
Desde la época clásica se considera que una narración literaria debe contar con ciertos componentes indispensables. Estos componentes son estructura conflicto personajes forma y estilo. Para ubicar cada uno de estos componentes, el camino más fácil consiste en redactar de manera sintética el argumento. Cuando un lector cuenta lo ocurrido en una obra (es decir, lo que pasó en la obra), ya sea relato, teatro y aun, poesía, inconscientemente incorpora cada uno de los componentes antes mencionados. Por ejemplo, el argumento de la novela Orgullo y prejuicio de la escritora Jane Austen describe poco más de un año de la vida de un pequeño grupo de jóvenes en el campo cerca de Londres en el cambio del siglo XVIII al XIX, durante el reinando Jorge III.
En el centro de esta sociedad se encuentra la adorable y muy alocada familia Bennet, con sus cinco hijas, de entre 15 y 23 años. Al morir el señor Bennet la familia ha quedado en la ruina económica por lo que la señora Bennet intenta -como única esperanza para sus hijas- al matrimonio.
Los encantos de Elizabeth, Bennet con el tiempo, enamoran al Sr. Darcy, lo que provoca que finalmente le declare su amor por lo que le expresa su deseo de casarse con ella, "a pesar de su origen inferior, su degradación, su reprensible familia...".
Sorprendida e insultada por tan arrogante método de proponer matrimonio, herida en su orgullo, Elizabeth lo rechaza en términos inequívocos, diciendo que él es "el último hombre en el mundo con el que podrían convencerla para que se casara". Esta propuesta de matrimonio (en el capítulo 34 de la novela) es el momento trascendental de la trama.
La pareja protagonista: Elizabeth y Darcy
Elizabeth Bennet es la protagonista de la novela. Elizabeth es la segunda de las cinco hijas de los señores Bennet, y es una atractiva joven de veinte años cuando comienza la historia. Es la favorita de su padre, de quien ha heredado su inteligencia e ingenio. "Es de una viva inteligencia, de una sabiduría alejada de toda pedantería, lo que le permite soportar serenamente y con indulgencia la estrecha atmósfera provinciana que le ha tocado vivir". Al principio, confundida por las primeras impresiones, la despista el frío comportamiento externo del Sr. Darcy. Sin embargo, es suficientemente sabia y madura como para, con el tiempo, superar sus prejuicios.
Fitzwilliam Darcy es el personaje masculino central de la novela, y segundo interés amoroso de Elizabeth. Es un hombre inteligente, rico y tímido, que a menudo parece arrogante y orgulloso a los extraños, pero posee debajo de esa fachada un interior honesto y bueno. Inicialmente, considera a Elizabeth socialmente inferior a él, no merecedora de sus atenciones; pero descubre que, a pesar de sus inclinaciones, no puede negar sus sentimientos por Elizabeth. Su primera proposición es rechazada debido a su orgullo y el prejuicio de Elizabeth contra él. Adora a su hermana Georgiana y es suficientemente inteligente para darse cuenta de la atención
Análisis literario
Con Austen surgió un nuevo estilo de novela, que difería de los anteriores en los temas que trataba. En la ficción de Jane Austen, su obra no altera nuestra credibilidad ni sorprende nuestra imaginación pese a contar con una amplia variedad de incidentes. Aquellas figuras de afección y sensibilidad romántica, eran primeramente atributos de personajes ficticios, siendo poco usuales entre aquellos de carne y hueso, es decir, de los que viven y mueren. La mayor parte de esta excitación encuentra su clímax mediante la repetición indiscriminada de la misma, el arte de copiar de la naturaleza, dado que se encuentra presente en todos los aspectos de la vida. Este panorama se expone ante un lector no como una sucesión de escenas propias de un mundo imaginario, sino que, en definitiva, la obra de Austen se centra en aspectos cotidianos y, por tanto, afines a la vida real. La variedad, el entretenimiento y el camino incierto del protagonista son temas que la autora aborda en la casi totalidad de sus obras. No es de menor importancia la prioridad que presta al detalle, y a la descripción realista e ilustrada de personajes y lugares.
Es así como Elizabeth se resiste a sentir algo por Darcy, pues él refleja todo lo que ella odia en un hombre y por el contrario se conmueve con Wickham, el que parece ser su hombre ideal (pero que en realidad es un venenoso). Por otra parte esta Darcy, que también se resiste a enamorarse de Elizabeth, porque su orgullo no se lo permite, es así como debe luchar contra las dudas que le generan el origen y las condiciones sociales de la mujer que ama.
Todas estas situaciones son las que mantienen "Orgullo y Prejuicio" aún vigente, porque en nuestra actual sociedad, donde el "parecer y el tener" son los tópicos más importante que el "ser" son pocos los Darcy, que se enamoran de una mujer sólo por su inteligencia y vitalidad. Y son muy pocas las mujeres como Elizabeth, que eligen ser sinceras, honestas y fieles a si mismas, aunque ello no les convenga. Pero más allá de eso, la novela se destaca por su trama, la cual es universal y atemporal, ya que trata sobre los prejuicios que tenemos al buscar a nuestra pareja ideal, y del orgullo que nos hace ciegos frente al verdadero amor, sólo porque no encaja con nuestro prototipo de lo que debiera ser.
Todas las debilidades y falencias del ser humano están presentes en esta obra, y es la coherencia de la misma lo que promueve la afinidad con el lector Los personajes no son planos tienen una tridimensionalidad suficiente para que al maduren enfrenten sus propios prejuicios y al final cambien Para Austen el ser humano es un ente social, y por tanto no individual, lo que la lleva a abstraerlo y aislarlo y al no ser estático, se mueve constantemente, y así lo hacen sus ideas
A pesar del paso del tiempo, transcurrido y los cambios suscitados en la mujer de hoy esta obra sigue leyéndose, de una manera sorprendente por los siguientes puntos:
El lector se siente identificado con los sentimientos y emociones de sus personajes.
Una historia de amor en crisis y un final feliz en un entorno de figuras muy contrastadas.
La composición, que desarrolla hábilmente las líneas de la trama sin dejar "cabos sueltos" al lector. La novela tiene una estructura de precisión clásica, los episodios se definen por su realismo y se regulan dependiendo de la función que cumplen en la narración entendida como un todo
La tensión no cae en ningún momento su estilo está marcado por el ritmo que nunca aburre al lector con minuciosas descripciones de apariencias, ropas o muebles. Ya la misma frase inicial entra en materia, en el asunto central. La obra es en su mayor parte dialogada, lo que le da mayor agilidad.
Ha construido con habilidad una sátira social, que nos entretiene con figuras "cómicas", finísimas ironías y diálogos hostiles. La ironía y el humor, son los rasgos más destacados de su estilo. Ya su primera frase es irónica: Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa .... Es una sentencia , que "ridiculiza tanto a quienes enuncian verdades universales como a las madres cazayernos"]
Sus novelas contienen un mensaje instructivo, señalan el buen comportamiento y aportan una especie de experiencia ficticia, aunque siempre manteniendo los principios clásicos aristotélicos de verosimilitud, esto es, que sea acorde a la realidad y ofrezca, por consiguiente, una historia donde los elementos que la constituyen se presten a la veracidad de los hechos que se narran.
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